Este montón de carbón
¿Para quién será?Regalar carbón es una costumbre muy antigua. Surge principalmente de la figura de los Reyes Magos.
Ellos obsequiaban a los niños con regalos y, si éstos no se habían portado bien, recibían carbón en su lugar.
En un primer momento los obsequios se limitaban a necesidades de la vida cotidiana, pero el carbón ya estaba presente:
Melchor se encargaba de regalar ropa o zapatos; Gaspar repartía golosinas, requesón, miel o frutos secos y Baltasar cumplía la función de 'malo' del grupo, castigando a los niños que se habían portado mal, dejándoles carbón, leña o piedras. La tradición en España conserva sólo el carbón, hecho de azúcar y con apetecible sabor
El
carbón dulce es un preparado a base de azúcar y agua (denominado
glasa). ¿Quiénes se encargan de repartirlo?
En
España los responsables de traer los regalos y también el carbón, son
los Magos de Oriente, aunque Papá Noel está adquiriendo cada vez más
protagonismo. En algunos países como Italia o Suiza, existe la leyenda
de la bruja Befana. Podría considerarse como la pareja femenina de San
Nicolás, ya que aparecen siempre en las mismas fechas, a lo largo de
diciembre.
La tradición la sitúa barriendo su casa con su escoba, cuando pasaron
los Reyes Magos hacia Belén y la invitaron a ir con ellos. Ella no los
acompañó y, como muestra de arrepentimiento, la bruja está en continua
búsqueda del niño Jesús. En las casas italianas cuelgan un calcetín en
la chimenea y la Befana lo llenará de regalos si los niños se han
portado bien, o de carbón, si su comportamiento no ha sido el adecuado.
En
el País Vasco español y francés, llega el Olentzero, simpático
personaje con fama de glotón y buen bebedor. Es un carbonero alegre y
grande que vive en la montaña. El 24 de diciembre baja a los pueblos,
manchado de carbón, para anunciar el nacimiento de Jesús. Reparte
castañas y vino para los mayores y regalos para los más pequeños. En
muchos lugares hace paradas y los jóvenes cantan villancicos a su paso.
Esta tradición cambia levemente dependiendo de las zonas.En Cataluña hay otra peculiar tradición a la que se conoce como el 'tió', caracterizada por el reparto de regalos y que consiste en un tronco tapado con una manta. A su alrededor se reúne la familia los días 24 ó 25 de diciembre. Mientras cantan villancicos, van dando golpes al tronco con un pequeño bastón, desprendiendo así pequeños regalos y dulces. Cuando se termina de cantar, es cuando los niños quitan la manta y descubren sus obsequios.
Después de unas fechas cargadas de dulces y suculentos platos, el carbón se encarga de poner el broche final y de recordarnos que debemos comportarnos mejor en el Nuevo Año.
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